icon-menu
 

Sus piernas

Y la vi cerrar la ducha con tal sensualidad que su cuerpo rozó el mío una vez más, abrió la puerta e inclinó su cuerpo húmedo hacia la toalla que esperaba por sentir su piel morena y suave llena de gotas transparentes cayendo hacia sus pies, apoyándose en ellos, estiró sus brazos dejando ver sus piernas estilizadas mientras daba el paso fuera de la ducha. Se envolvió en la toalla cubriendo sus hermosos senos donde me había perdido la noche anterior y caminó buscando su boudoir matutino, mis ojos cautivados por su belleza y seguridad al caminar, la siguieron lenta y detalladamente hasta llegar a la puerta del cuarto que había sido testigo de tanto derroche de pasión desenfrenada cuando el sol descansaba y justo antes de alumbrar sus ojos color miel y sus rizos dorados.
Su cuerpo sabía que atraía mis pupilas, mientras buscaba su crema color rosa y olor a frutos rojos, su mirada buscaba mi cuerpo desnudo y húmedo aún, inmóvil y atónito con tanta sensualidad y belleza junta; una vez tomó la crema, la frotó entre sus manos, subió su pierna derecha en la cama apoyando únicamente sus dedos, dejó caer al piso aquella prenda que la cubría hasta el borde de sus nalgas y me miró fijamente, sin pronunciar una sola palabra mi cuerpo reaccionó, me acerque, la yema de mis dedos cálidos rozaron su espalda deslizándose hacia sus caderas pronunciadas sintiendo aún la humedad en su piel; mis labios se acercaron suavemente queriendo dibujar cada centímetro entre su cabello y su cintura, la humedad de mi lengua no se hizo esperar y reemplazó la crema que mis manos frotarían a donde sus manos suaves no llegarían; apreté sus nalgas fuertemente provocando que ella bajara su pierna derecha al piso nuevamente y acomodara su cuerpo desnudo frente al mío que la deseaba tanto como hace un hora, y de la misma manera como desde hace 2880 horas de habernos conocido.
Mis manos no alcanzaban sus largas piernas, entonces incliné mi cuerpo para acariciar sus tobillos, luego besar sus pantorrillas mientras mis dedos buscaban sus muslos carnosos y atractivos que fueron abriendo espacio entre sí, subiendo lentamente, su entrepierna se acercaba a mis ojos y mis manos no podían quedarse atrás, así que continuaron ascendiendo y sintiendo su piel tersa, apretando con pasión, mis yemas estuvieron cálidas palpando la humedad de su ser que deseaba sentirme con movimientos deliciosos y apasionados…

Rakel.

Déjanos tu opinión !

Opiniones

Quiero vivir la Experiencia Boudoir inmediatamente

* indicates required

Suscribirme al boletín semanal

* indicates required

Qué hacemos en Boudoir Colombia

Boudoir (budua) Colombia te brinda la oportunidad de despertar y resaltar tu sensualidad y ternura viviendo la #ExperienciaBoudoir donde retratamos esos momentos únicos bajo el lente de la cámara de nuestro fotógrafo Manuel Julián Pérez.

Siempre tendremos los mejores aliados !!

Terapia de Pareja - Karen Langebeck

Matrimonio.com.co