no-te-mereces-un-millon-de-admiradores

No te mereces un millón de admiradores

Siempre sales a la calle cada mañana y miles de miradas te acompañan rumbo al trabajo, otras miles rumbo al restaurante, otras miles rumbo a la universidad y otras miles rumbo a tu casa nuevamente y al final del día te has encontrado con que tienes millones de admiradores más, pero eres una mujer tan valiosa además de hermosa, que no te mereces un millón de admiradores sino uno que te admire como a nada en el mundo.

Te mereces un hombre que haya pasado la vida buscándote, pero mientras te encontraba que haya madurado lo suficiente como para entender la clase de mujer que eres (ver: Usted es de esas mujeres), que haya entendido que al verte por primera vez no robará tu atención, porque no eres de las que se deslumbra con las apariencias, pero al mirarte a los ojos y leer tu pasado te entenderá sin juzgarte y sabrá que el siguiente paso que des debe ser firme o no lo darás, como cuando un cazador tiene el último cartucho en su escopeta, no lo desperdicia con cual presa que se cruce en su mira milimétrica.

No te mereces un millón de admiradores porque hay un millón de mujeres más que con un solo admirador que tengan será suficiente para ser una mujer plena, únicamente si ese fiel admirador la hace sentir apoyada, admirada, importante y le da el lugar que se merece, el mismo lugar que tú te mereces hoy si llegara ese fiel admirador, para conquistarte con inteligencia, sutileza y con estilo, para recorrer el mundo a tu lado como cuando los fans apoyan a su cantante favorito en todas las tarimas donde se presentan.

Tú no has llegado hasta donde has llegado por suerte, sino porque has luchado por cada logro que has conseguido, te has educado, formado y has trabajado fuertemente para merecer esa admiración infinita, fiel e inigualable, porque cuando tienes millones de admiradores, ninguno es tan real como tú, porque esos admiradores que consigues a diario van y vienen y son los admiradores de otro millón de mujeres, por eso no los mereces en realidad, porque eres tan única y especial que mereces un admirador que logre robarte tu atención y no porque él la necesite sino porque él también se la merezca y ambos logren ser el fiel admirador del otro.

Me encanta admirarte, me fascina observarte detalladamente y entender lo complejo de tu ser para convertirme en tu más fiel admirador.

@olparra

Si te gustó nuestro artículo ayúdanos a que muchas más mujeres lo conozcan compartiendo y siguiéndonos en nuestras redes sociales.

Twitter: @BoudoirColombia
Facebook: Boudoir Colombia 

Publicaciones Similares

  • El coqueteo de la Luna

    La luna me coquetea en las noches, me regala sus ojos y me mira con intensidad y desenfreno, con su brillo inconfundible que hay en sus pupilas, con los cientos de lunares en su rostro que la hacen única e irrepetible en mi galaxia, despertando esa pasión y deseo en mi alma por tenerla, por sentirla…

  • Entre luces y sombras

    El arte del erotismo en la fotografía boudoir de San Valentín El Día de San Valentín es, para muchos, una fecha asociada con gestos románticos tradicionales: flores, cenas a la luz de las velas y cartas escritas a mano. Sin embargo, en los últimos años, esta celebración ha evolucionado hacia experiencias más íntimas y personalizadas….

  • Las mujeres también merecen tener buen sexo

    Siempre hemos hablado sobre la sensualidad de la mujer y como afecta positiva o negativamente ese término en sus vidas, ya que en algunas genera sensaciones increíbles y en otras genera una serie de inseguridades porque aún desconocen como lograrlo o sencillamente no se han atrevido a explorarlo en sus diferentes maneras. También hemos dicho…

  • Te Odio

    ¿ Quieres saber por qué te odio ? Te odio por no querer alejarme de ti, por tus labios carnosos perfectamente definidos, por tus cejas delineadas que adornan tu mirada, te odio por tus ojos cafés brillantes que intimidan mi ser, te odio por tus orejas dispuestas a oír cada una de mis palabras mientras soportan…

  • Sus piernas

    Y la vi cerrar la ducha con tal sensualidad que su cuerpo rozó el mío una vez más, abrió la puerta e inclinó su cuerpo húmedo hacia la toalla que esperaba por sentir su piel morena y suave llena de gotas transparentes cayendo hacia sus pies, apoyándose en ellos, estiró sus brazos dejando ver sus…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Are you human? Please solve:Captcha