Su Color Dorado

Fue un día soleado, Miami nos regalaba su clima perfecto, buena brisa frente a la playa al atardecer, la verdad no mucha gente en el ocaso y el momento perfecto para desearla mientras se bronceaba cerca de la piscina.
Mientras el sol hacía su trabajo sobre su piel dorada, ella posaba sus senos naturales sobre la toalla blanca, acompañada de su bikini negro muy pequeñito mientras su pelo negro caía por su cuello.
Mi vista no podía ser mejor, su cuerpo boca abajo frente a mi, la piscina en calma y al fondo el mar que servía de sábana para el sol que terminaba su labor por ese día.
Me pidió ayuda para aplicar el bronceador en su espalda marcada por el ejercicio diario y mientras esparcía el producto en mis manos, mi sexo empezaba a desearla mucho más, tenía una pantaloneta muy corta y empezaba a hacerse mas ajustada en la entrepierna.

Acaricié su espalda y bajando a la cintura, ella subió levemente sus caderas, dejando ver sus nalgas mas paraditas y listas para sentir la yema de mis dedos; comencé suavesito y luego apretando sus gluteos firmes, por momentos puse mis rodillas más cerca de sus pies para aplicar el bronceador en sus muslos, en ese momento su bikini negro se veía mucho mas pequeño y provocativo, su cuerpo sudaba mientras el sol nos abrazaba, mis pene estaba duro y pidiendo salir de mi ropa.

Las caderas de ella se movían suavemente mientras mi mano izquierda se posaba sobre su nalga izquierda y la yema del dedo anular de la mano derecha, tomaba la parte más gruesa del bikini hasta llegar al centro de su entre pierna, estaba caliente y muy húmeda, mientras corría los panties hasta la mitad de su nalga derecha, hacía presión, tal como los boxers en mi pene que moría por entrar en todo su ser.
Mis boxers blancos fueron prácticamente arrancados de mi cuerpo, mi pene húmedo y muy duro se acercó suavemente a su vagina mojadita, puse una mano cerca de su hombro y con la otra lo tome fuerte para llevarlo hasta el fondo de su ser, lo hice muy despacio, entraba con tal firmeza que sentía como se iba mojando poco a poco y un gémido leve empezaba a cobrar vida…

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